martes, 23 de mayo de 2017

Finalizamos el curso

En el módulo de Aplicaciones Informáticas para el Comercio y durante esta última evaluación hemos aprendido una gran cantidad de cosas, comenzando por todo lo relacionado con los procesadores de textos y las pruebas de mecanografía que realizamos al comienzo de la evaluación y que ya os comenté en una entrada anterior del blog, además esta evaluación además hemos comenzado a crear y conocer las cartas de presentación y su formato para posteriormente y utilizando LibreOffice aprender a realizar diversas composiciones en nuestros archivos añadiendo imágenes, tablas, gráficos o marcas de agua.

En las semanas siguientes comenzamos a centrarnos en las hojas de calculo, en primer lugar realizamos una salida a diferentes supermercados para comparar los precios de distintos productos y respectivas marcas para después hacer una comparación de los datos.


Después de realizar esta actividad el contenido se fue complicando, ya que debíamos de ir incorporando distintas fórmulas y funciones a nuestras tablas que resolvieran distintos problemas en varios tipos de situaciones, aunque finalmente nos centramos más en todo lo que tiene que ver con las facturas, albaranes, pedidos y todo ese tipo de documentos. Destacar que todos los conocimientos los hemos adquirido utilizando tanto LibreOffice como la plataforma de hojas de cálculo de Google Drive


Pinchando aquí podréis encontrar todas las prácticas realizadas a lo largo de este trimestre, separadas en tres carpetas diferenciadas según su contenido; cartas de presentación, hojas de cálculo y composiciones con LibreOffice.




Felidarity - CitiCents


La pasada tarde del 17 de mayo recibimos en el salón de actos de la Escuel Profesional Xavier a Roberto Ballester, CEO de Felidarity, filósofo y experto en ética empresarial con más de 15 años de experiencia como gerente de la Fundación Étnor.

Últimamente se escucha mucho el término ‘emprendedor’ pero no escuchamos tanto hablar de su ‘rama’ social, cuya finalidad es cubrir una necesidad existente en la sociedad (no en el mercado) con un modelo negocio sostenible, haciendo que convivan en ese proyecto la pasión y la lógica empresarial.

Un ejemplo de este tipo de empresas es el conocido Banco Grameen, que fundado por el Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus y lleva más de 34 años otorgando microcréditos a personas de clase baja sin medir ninguna garantía a cambio.

Roberto también nos comentó la proliferación durante estos últimos años de los llamados negocios en la base de la pirámide o negocios inclusivos, que permiten lograr la participación de las personas más pobres en cadenas de generación de valor, aprovechando así un mercado que hasta ahora permanecía “oculto” y que cuenta con más de 4.000 millones de consumidores potenciales. Lo que se traduce para las compañías en pequeños márgenes y grandes volúmenes.

Posteriormente se expusieron los ‘requisitos básicos’ para emprender, en primer lugar hemos de observar nuestro entorno, analizar lo observado y contrastar nuestras ideas con otras personas. También hemos de contar con un equipo de personas coherente para ejecutar nuestra idea, poder ‘prototiparla’ y posteriormente lanzarla al mercado para obtener un feedback de nuestros clientes para después adaptar de nuevo nuestro producto o servicio, para finalmente realizar un modelo de negocio, encontrar, fidelizar clientes e intentar escalar poco a poco encontrando nuevos mercados.

Para conseguir todo esto Roberto nos ofreció algunos valiosos consejos como que debíamos salir de nuestra zona de confort, pensar en grande, trabajar duro y sobretodo divertirnos.

Antes de finalizar, el fundador de Felidarity compartió su último proyecto, CitiCents, a través del cual se pretende que mediante previo acuerdo con los comercios, los clientes redondeen al alza sus tiques de compra, destinando esos céntimos a proyectos de ayuda solidarios. Además las empresas que se sumen a este proyecto deberán doblar la aportación del cliente y de este total, Felidarity recibe un porcentaje ya que recordemos que se trata de una empresa, no de una ONG ya que según Roberto Ballester no hace falta ser una entidad sin ánimo de lucro para generar un impacto positivo en la sociedad.

La verdad es que me pareció una charla interesantísima, ya que siempre es positivo que alguien que ya ha emprendido sus proyectos comparta sus vivencias, opiniones y consejos, además pienso que realizan una labor muy necesaria en la sociedad, facilitando a muchas personas la opción de colaborar con proyectos solidarios sin necesidad de ‘comprometerse’ con ninguna ONG y ayudando a que muchas empresas muestren ese lado más humano que a veces no percibimos.